Hotel Can Boix, un cielo en la tierra.

Hola a tod@s! Para empezar con fuerzas 2017, os vamos a hablar de uno de los sitios que más nos gustó en nuestra visita a Andorra por vacaciones. Para ser exactos, no hay que llegar a Andorra para disfrutar del Hotel Can Boix, ya que el mismo se encuentra en la diminuta localidad de Peramola, en Lérida y decimos diminuta, porque su población no alcanza los 400 habitantes!

El Hotel Can Boix en Peramola es un recinto de ensueño rodeado de naturaleza por los cuatro costados.

El Hotel Can Boix se encuentra a los pies de la montaña y tenemos que decir que su enclave no puede ser más maravilloso. Rebosa naturaleza, rusticidad y clase por los cuatro costados. Las vistas son, simplemente, maravillosas. Es un lugar ideal para hacer una escapada romántica o un viaje en familia, ya que nos consta que hay muchas actividades para realizar relacionadas con la naturaleza, alrededor de éste hotel. Pero, sin duda, el ambiente del hotel genera una sensación por encima de cualquier otra: Relajación. Si estás estresad@, no dudes en hacer una escapadita al Hotel Can Boix, son expertos en luchar contra el estrés. Todo el hotel está diseñado para que, tanto desde dentro, como desde fuera, las vistas sean todo un deleite.

Por último, para conseguir que hayamos escrito sobre ellos, no basta con todo lo anteriormente dicho, tienen que tener un restaurante a la altura de lo demás y os damos fe de que así es.

Lo primero que debemos decir es que visitamos el Hotel Can Boix con los padres y hermana de Chari, por lo que en total éramos 6. Unos pedimos el menú llamado “Dinar de Sant Esteve” (40 €), mientras que otros pidieron directamente de la carta ya que el mencionado menú era generoso. Una vez pedimos, lo primero que nos trajeron a la mesa fueron estos aperitivos. El primer aperitivo fue una pizarra de snacks que contenía Polvorón de olivas negras, piruleta de parmesano con orégano y crujiente de zanahoria. Tanto la piruleta como el crujiente de zanahoria destacan en este aperitivo, que nos hace entrever que hemos parado a comer en un sitio especial!

El Hotel Can Boix tuvo el detalle de servirnos dos aperitivos, el primero, ésta pizarra de snacks.

El segundo aperitivo fue éste rulo de coca de recapte. Éste plato es muy típico de la zona de Lérida y su nombre indica que se hacen con cosas que se recogían del campo. A nosotros nos encantó.

En el Hotel Can Boix son expertos en cocina catalana y no podía faltar esta Coca de Recapte.

Los que pedimos el menú, empezamos con un Salpicado de carabineros y langostinos que estaba muy bueno. La calidad era magnífica y consideramos que es un plato muy fresco para empezar este menú.

En el Hotel Can Boix procuran tener la mejor calidad en cuanto a sus alimentos.

El siguiente plato fue estos Canelones de ciervo con bechamel de trufa que estaban fuera del menú anteriormente mencionado. Sin duda es un plato que colmará las expectativas de cualquier paladar, ya que la carne es de una calidad excepcional y la bechamel de trufa (en cantidades muy generosas) sólo eleva la calidad aún más.

Estos canelones del Hotel Can Boix son una maravilla.

Siguiendo con el Menú, el siguiente plato fueron estos Canelones de Sant Esteve que, al igual que los anteriores, eran de muy buena calidad y sabor. La cantidad era menor que en los otros canelones, pero es verdad que aún quedaba muchas tela que cortar!

Si te gustan los canelones, en el Hotel Can Boix vas a disfrutar.

Otro de los entrantes que se pidieron fuera de menú, fue este arroz de Gambas ahumadas. Aunque uno puede pensar que pedirse un plato de este tipo tan al norte es una pérdida de tiempo, el Hotel Can Boix no opina lo mismo y sirve un arroz con un sabor fuerte pero buenísimo, coronado por dos gambas de excelente género. Una tapa de arroz exquisita.

Para comer buen arroz hay que ir al sur…MENTIRA

Como plato fuerte del menú, el Hotel Can Boix nos preparó un Crujiente de Cola de Buey que era, sencillamente, una pasada. Éste plato lo tiene todo: diseño, calidad y, sobretodo, sabor. Cada bocado es mejor que el anterior y supone un absoluto desastre que éste se acabe. Sin duda, el plato estrella del menú.

Uno de los platos estrella.

En cuanto al plato fuerte que se pidió fuera de carta, la elección final fue esta Paletilla de cabrito asada con cebolla caramelizada y puré de manzana al horno. Como podéis ver, su aspecto es excelente y su carne se deshace en la boca. Mención aparte para el puré de manzana ya que está para chuparse los dedos. Con este plato no fallas, un clásico que en el Hotel Can Boix hacen a la perfección.

Para qué complicarte si en el Hotel Can Boix te cocinan una paletilla como dios manda!

Pasemos, por último, a los postres que, como no podía ser de otra forma, están a la altura del resto de la comida. El postre que pedimos fuera del menú fue esta Galleta de nata del Cadí con fresones y su helado. Éste postre es perfecto para aquellos que no sean muy golosos y además busquen un postre “algo más healthy”. La galleta viene cortada en pequeños trozos, al igual que los fresones. El helado, también de fresones es una maravilla!

Si no eres de los golosos, el Hotel Can Boix ha pensado en ti con éste postre.

Finalmente, como postre del menú elegimos esta magnífica Crema catalana que sí es para los más golosos ya que tiene un sabor muy dulce que se acentúa con la gruesa capa de azúcar quemado que cubre la crema. Un postre perfecto para finalizar un menú de altos vuelos a nivel gastronómico.

El precio de éste restaurante, con y sin menú, puede variar entre los 40 y 60 euros por persona. Está claro que no es un lugar barato, pero la experiencia que te ofrecen es absolutamente fantástica y existen packs bastante interesantes que incluyen una noche de hotel y cena o comida. Es un plan que, en caso de que vayáis a visitar esta zona, os recomendamos encarecidamente que hagáis.

Aquí os dejamos sus enlaces:

Esperamos que os haya gustado nuestro post y que os haya ido muy bien vuestras navidades! Nosotros os traeremos más sitios para visitar!

Saludos

C&P

 

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